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Lluvia de verano: cinco cosas a tener en cuenta si nos pilla al volante

Lluvia de verano: cinco cosas a tener en cuenta si nos pilla al volante
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Lluvia y verano deberían ser, para muchos, algo totalmente incompatible. Para otros no, sobre todo pensando en esas lluvias esporádicas que refrescan el ambiente y nos dejan dormir mucho mejor. En realidad, el mayor problema real que tiene la lluvia de verano es que no la esperamos, y si nos coge en la carretera, nos puede dar un susto importante.

¿Es que la lluvia de verano es especial? ¿Diferente? No, en realidad es lluvia como otra cualquiera, posiblemente la única diferencia con el invierno es que podemos encontrarnos con un chaparrón, una tormenta, o simplemente con cuatro gotas que molestan más que mojan. el problema puede estar más en lo que pasa con el asfalto, que en la propia lluvia. Veámoslo.

1.- Ingredientes para el barro: un poco de agua, un poco de polvo

En verano, por lo general, cuando el tiempo acompaña se caracteriza por ser tiempo seco, caluroso y con poco o nulo viento. Eso se traduce en que flota más polvo en el ambiente y que parte de él se deposita en el asfalto. Está claro que dependerá de la zona, pero no se hace extraño que el asfalto en zonas de costa tenga algo de arena de la playa. En zonas de campo, con la cantidad de caminos agrícolas que existen, es normal que el asfalto se cubra con una minúscula capa de polvillo.

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Ahora bien, caen cuatro gotas, o una tormenta de verano, y se lía la cosa: el polvillo pasa a ser barro, y el barro sabemos que resbala mucho. Ese polvillo convertido en barro impide de alguna forma que el asfalto absorba o evacúe perfectamente el agua de la lluvia y ya tenemos "el pastel": un firme resbaladizo como no esperabas encontrar en un caluroso día de verano. Por tanto, si conduces en un caluroso día, y llueve de repente, piensa que vas a encontrarte, probablemente, con algo resbaladizo delante de ti.

2.- ¿Llevas tu coche suficientemente limpio?

El coche en verano también acumula polvo, pero sobre todo acumula insectos de especies variadas, y también de muchos tamaños diferentes. En muchos casos, la pereza nos hace llevar días con el parabrisas repleto de pequeñas salpicaduras que provienen del genocidio insecticida, además del ya mencionado polvo.

Si sumamos a ello que nuestras escobillas limpiaparabrisas llevan todo un otoño, invierno y primavera bregando con lluvias e inclemencias del tiempo, y que por ello no están en su mejor momento, solo nos falta una buena lluvia veraniega para conocer el significado de conducir a ciegas. La solución, mantener el parabrisas lo más limpio posible, y cambiar las escobillas si ya las tenemos a punto de jubilarse.

3.- Neumáticos y agarre

De la importancia de los neumáticos ya no hablamos porque lo hacemos muy habitualmente. O sí, porque hay que recordar que los neumáticos son nuestro único punto de contacto con la carretera, y que si se encuentran en mal estado, con las presiones mal ajustadas o con un dibujo inexistente o irregular, encontrarnos de repente con una lluvia de verano significa que nuestras posibilidades de mantenernos estables en la carretera bajan, y mucho. Mantén un ojo puesto en tus neumáticos, porque de vacaciones estás tú, ¡no tu coche!

4.- Aumentar la distancia de seguridad

Este consejo es válido para la lluvia en general: aumenta tu distancia con los demás coches, pero hazlo en serio. No es algo que se recomiende porque sí, es que en lluvia la distancia de frenado aumenta considerablemente. Si añadimos que llevas el parabrisas muy sucio y que, ¡oh, sorpresa!, tus escobillas solo consiguen repartir la porquería, y no limpiar, más te vale no tener a nadie cerca por si de repente te encuentras encima de él.

5.- Asegura tu visibilidad, pero también asegúrate de que eres visible

Tan importante como que veas a los demás, es que tú seas visible. Eso significa que todas tus luces deben estar en funcionamiento, que los faros y pilotos deben estar en condiciones, libres de cualquier suciedad que reduzca la intensidad de la luz. Una vez más, el mantenimiento del coche en verano necesita de tu voluntad, y si llueve, más; y si es de noche, mucho más.

En Espacio Toyota:

Fotos | Deb Stgo, Gaudencio Garciñuno

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