Con el año 2012, el Fiat Punto pierde su segundo apellido por el camino y nos llega como una reedición de motores pero con pocas modificaciones en el exterior, por aquello de mantener las formas. Varían los paragolpes, que en todos los casos adquieren el color de la carrocería, y se añaden dos nuevas llantas a la colección de disponibles.
Por lo demás, hay detalles mínimos que cambian. El logo frontal se centra sobre la parrilla, que ahora es en panal y sin cromados. Los faros antiniebla, con función cornering, se alejan de los extremos y pasan a formar parte de la toma de aire. En la trasera, los faros antiniebla y marcha atrás se estilizan.
Sin embargo, el punto del nuevo Fiat Punto hay que buscarlo en las motorizaciones, que comprenden una variada gama de gasolina, gasóleo y motores bifuel. Quizá no haya opciones para hacerlo volar, pero sí para hacer frente a los tiempos que corren. La economía del carburante, al poder.
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