Cuando se lanzó al mercado, el SEAT Altea Freetrack sólo tenía dos opciones de motorización: 2.0 TFSI 200 CV y 2.0 TDI 170 CV, ambas con tracción total. Posteriormente llegó el 2.0 TDI de 140 CV tanto en versión 4×2 (tracción delantera) como 4×4, pero seguía siendo un elenco de opciones reducido.
En su afán de vender más, SEAT ha cedido y ha aceptado vender el Freetrack con motorizaciones menos potentes, sólo con tracción delantera, que en la práctica es como vender un SEAT Altea XL con suspensión elevada, plásticos decorativos y más caro. A eso se resume todo.
En gasolina se añade un escalón de acceso con el 1.4 TSI de 125 CV, motor más que de sobra para mover este monovolumen, pero que con 4×4 y en una pista de tierra podría quedarse muy corto. En diesel, la motorización básica es el 1.6 TDI de 105 CV, que será seguramente la versión que más ventas acumule.
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