Parece que la epidemia de revisiones en Estados Unidos continúa. El último episodio viene de la mano de Chrysler, quién contactó con la Administración Nacional de Seguridad en Autopistas la semana pasada.
Entre los afectados, casi 290.000 Chrysler Jeep Wranglers, que podrían sufrir pérdidas de líquido hidraúlico en el sistema de freno. La marca ha acotado las fechas desde 2006 a 2010. Es un período relativamente extenso para no haber sido detectado en la planta de Stickney Avenue en Ohio, donde se fabrica el Wrangler.
Por su parte, una cifra similar de unidades de los modelos Town y Country y Dodge Grand Caravan podrían generar un cortocircuito que incendiara la puerta corredera.
Editores 0
Comunidad 7
ES DE ESPERAR QUE AL CHEROKEE NO LE CAMBIEN LA MASCARA TAMBIEN, O PASARA A SER UNO MAS ENTRE LOS MODELOS DE ESTE TIPO.
NO ME GUSTA EL MODELO NUEVO, PERDIO SU IDENTIDAD