
El Carver One es probablemente el vehÃculo más raro que te puedes encontrar por la carretera. Su concepto es similar al de la Piaggio MP3 que veÃamos el otro dÃa aunque en este caso las dos ruedas se situan en la parte trasera del vehÃculo. Pero lo más importante es que, al igual que una moto, se inclina en las curvas.
Antes de hablar de él, trataremos un poco el porqué de esta solución. Comento de antemano que no soy fÃsico, pero lo intentaré explicar de forma que todos lo entendamos aunque no sea asà exactamente. En la fase de paso por curva una moto está, por asà decirlo, en un equilibrio dinámico perfecto. La fuerza centrÃfuga que tenderÃa a lanzarnos al exterior de la curva se compensa con la inclinación hacia el interior de esta. En este punto nos podemos soltar sin ningún problema ya que permaneceremos perfectamente pegados al asiento y nuestro cuerpo no sufrirá inercias de ningún tipo.
Sin embargo en un coche ocurre todo lo contrario. Cuando empezamos a negociar una curva, tanto nosotros como el vehÃculo tienden a irse al exterior de la misma. La fuerza centrÃfuga sólo se contraresta con el agarre de los neumáticos. Pero, ¿qué ocurre si con la misma altura disminuimos el ancho de vÃas? El coche cada vez se volverá más inestable y tenderá más fácilmente a terminar volcado en una cuneta.
La gente de Carver Engineering dieron con una solución mixta, a caballo entre un coche y una moto. Construyeron una cabina con una rueda frontal y dos traseras. La rueda frontal y la cabina van unidas mientras que las ruedas traseras soportan el motor y el sistema hidráulico que hace funcionar lo que ellos denominan Dynamic Vehicle Control (DVC™). Pero, ¿qué es exactamente el DVC™?
El DVCâ„¢ es un sistema hidráulico-mecánico que en todo momento monitoriza tanto el grado de giro del volante como la velocidad y fuerza con la que se hace. Mediante servoválvulas y cilindros que gestionan la inclinación, la cabina es capaz de tumbar lateralmente igual que lo harÃa una moto en una curva. En el siguiente enlace podéis ver más en profundidad cómo funciona el Dynamic Vehicle Control (DVCâ„¢).

El Carver One tiene unas dimensiones muy reducidas. Hablamos de un vehÃculo de tan sólo 3,40 metros de largo por 1,3 de ancho y 1,4 de alto. Su peso total es de 640 kilógramos, lo que no lo convierte en un vehÃculo nada pesado. Está preparado para inclinar un máximo de 45 grados. Para los que no hayan ido nunca en moto les puedo asegurar que es mucho. Los pilotos de MotoGP, por ejemplo, inclinan unos 60 grados.
El motor que anima este pequeño juguete es un cuatro cilindros de 660 cc, y 16 válvulas dotado de turbo intercooler. Su potencia máxima es de 65 CV a 7.500 rpm y un par máximo de 100 Nm a 4.000 rpm. Su motor no es excesivamente potente y la velocidad máxima es de aproximadamente 185 km/h con una aceleración de 0 a 100 en unos ocho segundos.
Existe la posibilidad de potencial el motor hasta los 85 CV, garantizando el aumento de prestaciones para quien quiera buscarle todavÃa más las cosquillas. Lleva una transmisión manual de cinco velocidades y discos de freno en todas las ruedas. A propósito de las ruedas, estas son de 17 pulgadas delante y 15 detrás.

Otra de las caracterÃsticas que acercan al Carver One a una motocicleta es su configuración en tándem, es decir, 1+1. El piloto y el pasajero van sentados uno detrás de otro consiguiendo que las mismas sensaciones que tiene un paquete desde el asiento del miedo, como yo lo llamo. Lo bueno es que estás a techo, aunque puedes seguir disfrutando del cielo ya que la cabina posee un techo transparente.
El puesto de conducción es similar al de un vehÃculo habitual. Volante, indicadores analógicos, palanca de cambios situada a la derecha, conmutador para luces y demás. PodrÃas perfectamente pensar que estas en un monoplaza, hasta que llegues a la primera curva.
El Carver One tiene que ser muy, pero que muy divertido de conducir. Quizás lo más bonito de una moto es precisamente lo que tiene en común con este vehÃculo: la posibilidad de inclinar. El jugar constantemente con ese equilibrio dinámico, una y otra vez. Sin embargo, el Carver One te incluye un plus de seguridad porque aunque se vaya la rueda de delante frenando o inclinando, no te vas a caer.
En carreteras reviradas seguro que te lo puedes pasar como un verdadero enano y es que, simplemente con verlo circular desde fuera, ya se te escapa una sonrisa por la propia forma de moverse de un lado a otro. Además es tremendamente ágil. Según asegura el fabricante, es capaz de pasar desde el punto máximo de inclinación al contrario en menos de un segundo. La primera vez que te montas estoy seguro que la sensación tiene que ser totalmente increÃble y diferente a lo que estamos habituados.

Por último y según he podido leer, la empresa que los fabrica se habÃa declarado en quiebra el año pasado al no cumplir con los objetivos de venta. De todas formas, existe la posibilidad de adquirirlo y probarlo en el importador oficial para Carver en España, del cual tenéis el enlace a continuación.

Más información | Carver Engineering
Importador Oficial para España | Diferent Cars