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Renault 5, el mito

En este año se cumple el 40º aniversario del lanzamiento del Renault 5, un coche que marcó una época y el destino de muchos conductores de los 70 y 80 que aprendimos a dar nuestros primeros pasos en el pequeño automóvil de la marca francesa.

Con este motivo vamos a dedicar en Motorpasión dos artículos a esta joya. En el primero vamos a recordar la parte civilizada de R5 y en la segunda su cara más deportiva. Ambas constituyen los pilares de uno de los mayores éxitos comerciales de Renault.

Retrocedamos a 1972, el año en que fallecía Harry S. Truman, culminaba el programa Apollo con el regreso de la última tripulación que visitó la Luna, y eran rescatados en los Andes los 16 supervivientes que estuvieron perdidos en el Glaciar de las Lágrimas 72 días.

La idea de un profesor universitario

Bernard Hanon era profesor de Gestión en la Universidad de Nueva York y formaba parte de la estructura americana de Renault. Su contacto permanente con los jóvenes le permitió tomar el pulso a los gustos de una generación que pugnaba por cambiar la sociedad.

Renault 5, un diseño compacto

Tras los lanzamientos del Renault 4 en 1961 y el Renault 16 en 1965, la firma francesa tenía buena predisposición hacia las ideas innovadoras y Louis DreyFus, Director General de Renault, aceptó la propuesta de Hanon, dando vía libre a un proyecto cuyo nombre en clave era 122.

Renault 5, el “Supercar”

El Renault 5 aparece por primera vez en 1972, bajo la denominación de “Supercar”, en un anuncio hecho con la técnica del dibujo animado. El diseño moderno y original del coche, con sus formas redondeadas, suponen una verdadera revolución.

La desaparición de las empuñaduras de las puertas y los paragolpes de poliéster integrados en la carrocería, rompen con los moldes estéticos al uso en aquellos días. Otra apuesta valiente fue la carrocería de dos puertas, algo que despertó cierto escepticismo inicial al tratarse de un coche familiar. El tiempo confirmó que fue un acierto.

Renault 5, gran capacidad interior

El Renault 5 ofrecía un gran volumen interior para un coche de su categoría, con espacio suficiente para cuatro adultos (o un número inconfesable de niños camino del colegio, viajando en la parte posterior). El portón y la banqueta trasera abatible ofrecían una capacidad de carga bastante decente.

Para la carrocería del Renault 5 se optó por una estructura monocasco, como ocurriera con el Renault 4, y el motor, cuya ubicación se estudió en profundidad, se colocó en posición transversal longitudinal. El aspecto del R5 era magnífico gracias a con su diseño compacto e ideal como coche para la ciudad gracias a sus 3,5 m de largo por 1,52 m de ancho.

Versiones del Renault 5

El Renault 5 estuvo disponible inicialmente en dos versiones. R5-L con motor de 782 cm3 y 36 CV, el mismo que equipara el Renault 4. R5-TL, con motor de 956 cm3 y 47 CV, el mismo que el del Renault 8. El R5-TL se comercializaba con un equipamiento superior, (limpiaparabrisas de dos velocidades, bandeja trasera y reposabrazos, entre otros refinamientos).

Renault-5 LS

En 1974 se comercializó una versión deportiva denominada R5-LS, con un motor de 1.289 cm3 y 64 CV DIN, con un equipamiento considerado de gama alta. Este modelo dispuso al año siguiente de asientos integrales.

En 1976 se comercializaron dos versiones. Por una parte, la versión GTL, con la misma cilindrada del LS y con una potencia de 42 CV DIN. Este modelo estrenó las bandas de protección lateral realizadas en el mismo material que los paragolpes.

Renault 5 GTL

El otro modelo fue la gran revelación del año: el Renault 5 Alpine, que con su motor de 1.397 cm3 disponía de la nada desdeñable cifra de 90 CV de potencia. El R5 Alpine montaba un paragolpes delantero con faros antiniebla integrados y unas llantas especiales.

En 1977 se sustituyó el motor de la versión L por otro de 845 cm3 y 36 CV DIN. también por estas fechas, el Renault 5 Alpine fue equipado con las llantas de tres aperturas de otro modelo mítico, el Alpine A 310. El Renault 5 automático apareció en 1978, con un motor de 1.300 cm3 de 55 CV y el peculiar techo de vinilo.

La versión de 5 puertas llega en 1979, junto con una remodelación de la parte más baja de la gama (L, TL y Société), a los que se muscula con un motor de 1.108 cm3 y 45 CV de potencia, además de incorporar un cuadro de instrumentos termo-moldeado y asientos nuevos.

Renault 5 de 5 puertas

Aunque tal vez 1979 pase a la historia de este modelo por la aparición de una auténtica bomba: el Renault 5 Turbo, modelo que tendrá su espacio en el próximo artículo por su fuerte vinculación con las carreras.

Llegamos a la década de los 80, y en 1982 se comercializa el Renault 5 TX, una versión de lujo previa a las denominadas Baccara. En este mismo año, el Renault 5 Alpine se equipa con un turbo Garret que traslada la potencia de los 93 a los 110 CV.

En 1984 todas las versiones base (TL, GTL, GTS y TSE) cambian su nombre por el de Lauréate, es el último año de producción en Francia y aparece el Supercinco, la segunda generación del Renault 5, modelo de nombre y aspecto similar, pero con una concepción distinta y que queda fuera del ámbito de este artículo.

Renault 5, evolución

El Renault 5 en cifras

El éxito inicial del Renault 5 superó todas las previsiones, y al poco tiempo de su lanzamiento, la fabricación quedó por detrás de la demanda. El comprador que quería uno de los modelos no tenía más remedio que esperar.

Entre 1972, el año del lanzamiento, y el año en que cesó su fabricación para la exportación (1992), se produjeron 5.325.890 unidades en todas las versiones del Renault 5. Este coche fue el más vendido en Francia durante 10 años (1974-1983). La versión TL fue la más comercializada, con 239.513 ejemplares en 1980 (el 79,75% de toda la gama).

Continuará…

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