
Christine, un Plymouth Belvedere de 1957, no hacía precisamente las delicias de los vecinos en la novela de Stephen King. Más bien los hacía papilla, poseida por el espíritu de su antigui (y locuelo) dueño.Pues podéis comprarlo en e-Bay, si queréis, y no os preocupéis, que no creo yo que sea el de verdad, le faltarían las abolladuras y manchas de sangre….
¡Ah, no! Es verdad, Christine se regeneraba circulando marcha atrás…


Aqui podéis apreciar el interior, tapicería de cuero blanca, para que se note más la sangre de las víctimas…


Un detalle del motor.

Y el salpicadero de la Bestia…
Cómpralo en | e-Bay

Uhmm... Pues yo no le haría ningún asco a esta Christine. Y eso que la película y el libro casi me hacen aborrecer los coches clásicos americanos... XD
Independientemente de que sea un coche "literato" o especial, lo cierto es que me encanta. Esos coches americanos de finales de los '40, '50 y principios de los '60, tan llenos de 'gadgets' y aletas son muy, pero que muy especiales... ¿Para cuando una entrada sobre el Tucker, por ejemplo?. Un coche revolucionario al que no le dejaron serlo porque había sido desarrollado de espaldas a los viejos dinosaurios de Detroit.
Para estas y muchas otras marcas históricas, una página imprescindible: http://www.autopasion18.com/index-HISTORIAS%20DE%2...
Kronos, justamente hoy me he encontrado por casa una revista de clásicos en la que viene un extenso artículo sobre el Tucker. Así que no tendrás que esperar mucho, si tengo tiempo (la revista es en inglés) este fin de semana te dedico uno ;)
¿no era un fury ?
Pues efectivamente, era un Fury... craso error!