
Robar un coche es una de esas actividades delictivas que causa estupor en la persona que descubre que le han sustraído una parte muy importante de su ser, pero que a su vez puede llegar a constituir un arte en el que, o uno es muy ducho, o puede meter la pata de manera flagrante.
Nos trasladamos hoy a la República Popular China, concretamente a la ciudad de Cantón, para comprobar dos cosas: que no todo el mundo tiene claro qué significa robar un coche, y de cómo un suceso de este tipo puede derivar en un caos formidable para el tráfico y para quienes tuvieron que compartir espacio y aire con un mangante que tenía menos neuronas vivas que un bocadillo de litchis.
Hasta 13 vehículos implicados y algunos peatones atropellados o a punto de serlo, en un absurdo intento reiterado de huir cuando el atasco lo impide, es el balance de la chapuza que vemos a continuación gracias a los registros de una cámara de vigilancia:





Desde 2004, con la llegada del por entonces nuevo Gobierno de España, Pere Navarro Olivella ostenta el cargo de director de la DGT. Fue uno de los hombres clave del ejecutivo socialista para cumplir su ambicioso programa de seguridad vial, y se metió de lleno en un pulso con los conductores españoles.




