
Durante el próximo mes de marzo tendrá lugar en Florida el Amelia Island’s Concours d’Elegance, un certamen en el que se premia la elegancia, como su propio nombre indica. La noticia es la participación de un atractivo prototipo de mediados de los sesenta cuya historia es bastante interesante: el Chevrolet Corvette XP-819.
Zora Arkus-Duntov, el denominado padre del Corvette, era un fiel defensor de los Corvette con motor central y no veía la viabilidad de colocar el motor en la parte trasera. No obstante, el jefe de desarrollo de Chevrolet de la época, Frank Winchell, pensaba tras su experiencia con el Chevrolet Corvair que un Corvette al estilo del Porsche 911 con el motor detrás podría funcionar conceptual y comercialmente.
Aunque Zora defendía la idea de que el reparto de pesos iba a dar quebraderos de cabeza, Winchell puso al diseñador Larry Shinoda a trabajar en el proyecto en 1964 y finalmente fue aprobado. Meses después el XP-819 fue construido y equipado con un small block V8 y una transmisión de dos velocidades.











