Saab 9-5 y la vuelta del estilo sueco

En un primer vistazo, que es lo que pude hacer en la presentación estática, lo primero que me llamó la atención fue el diseño exterior. Continúa con las básicas y particulares líneas de la sueca, con una clarísima evocación a sus orígenes, al archiconocido ya casi clásico Saab 900. Un lateral con estilo de coupé y la tan conocida caída hacia la zaga con un marcado maletero lo demuestran.
Realmente el diseño exterior es lo más genuino de este Saab 9-5, que cuenta con detalles que evocan los orígenes aeronáuticos de la marca. Muchos de los detalles de su envoltura e interior vienen directamente del prototipo Aero X, presentado con gran éxito en 2006.
Tras dar una vuelta por fuera, llegó el momento de entrar en este sedán tan grande y comprobar su ADN particular. El puesto de conducción transmite, como no, las sensaciones de estar en un cockpit de un caza, luces agradables en color verde y todo al alcance de la mano, orientado hacia el conductor, evitando botones y palancas superfluas.









